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Vol 2. • Act XXXV -35- •「Overgrowth Level」







ACTO XXXV: REUNIÓN REAL
<Acto número 35, volumen número 2>

El gran revuelo que se ocasionó durante el ataque a la zona sur de la ciudadela fue algo que la gente recordaría durante mucho tiempo. Las opiniones negativas respecto al [Héroe maldito] si bien no se habían difuminado, empezaban a perder fuerza a medida que la gente creaba dos pequeños grupos: aquél que empezaba a creer en la voluntad de [Hiro, el Héroe del dragón plateado] y los que perseguían firmemente la idea de [Hiro, el Héroe maldito por el silencio]. Ambos cogían poco a poco fuerza creando un conflicto de discusión desde el día en que el joven Yun demostró su fuerza.

Realmente, si Yun hubiera oído aquellos dos títulos que se le añadían su nivel de Chuunibyou habría superado los límites existentes.

Por otra parte, políticamente hablando el conflicto que habían obtenido bajo el nombre del [Rey demonio] seguía siendo un tema de discusión durante estos últimos días. Durante la reunión de los diferentes reinos adjuntos a Zarena se habían dado varias propuestas para tratar con el tema. Los líderes de la facción gnómica seguían insistiendo en que la única solución posible era un tratado de rendición por soberanía, los enanos por su parte dieron fuerza a la propuesta lanzada por los representantes de la antigua humanidad, una raza que mezclaba de forma muy ligera los rasgos démicos con una forma mayormente humanoide.

Habían cerca de 27 representantes de las distintas facciones humanoides que unían Zarena bajo un mismo nombre. A pesar de existir muchas más razas del tipo humanoide la verdad es que no todas eran representadas ya que muchas eran variaciones. Un ejemplo era la raza brutal, unos humanos de más de 2 metros con una gran cantidad de musculatura, pero incapacidad de usar maná. De forma pasiva, su cuerpo se estructura y moldea al terreno. Si viven en una colonia cerca de la costa, su piel excreta una substancia viscosa para poder desplazarse por las rocas sin recibir mayores inconvenientes pero, en cambio, si vivían en una montaña, su piel se endurecía de una forma casi inimaginable para adaptarse a las durezas de sus enemigos.

Volviendo a la reunión de consejeros reales, todos los representantes iban acompañado por 1 consejero de su reino para tomar decisiones importantes. A pesar de que su voto de lealtad estaba fijado en el Rey humano, había un sistema muy ligero de democracia en momentos de crisis por lo que en momentos así, su opinión era necesaria.

El padre de Yukia, el actual Rey humano se sentó en la silla más alejada que estaba impregnada de oro y decorada con unos pequeños cojines rojos mientras que los demás tomaron las otras sillas que, de igual calidad cambiaban los matices de las sillas para grabar en el oro el símbolo de su reino. La mesa rectangular era enorme y encima había todo tipo de alimentos y bebidas, casi parecía un banquete.

Todo lleno de guardias imperiales y lujos como cuadros de exquisita procedencia, jarrones caros y armas colgadas de algunos artefactos de madera daban al ambiente un toque de riqueza y, a su vez, de seriedad.

El hombre que representaba a la raza de la antigua humanidad se acarició lentamente su gran barba gris con zonas blancas por la edad y alzó ligeramente la voz.

― Debido a los últimos actos, está claro que el enemigo tiene ventaja estratégica. Su [Rey demonio] apareció antes que nuestro [Héroe] y, a pesar de que ese tal Hiro está de nuestro lado, tengo entendido que es conflictivo.

El Rey frunció el ceño y suspiró levantando ligeramente la copa de plata y dando un largo sorbo al vino de uva delicada. Mientras el silencio se rompía poco a poco con demás representantes hablando, la reina gnómica habló en voz alta.

― Bueno, tiene razón en ese aspecto. Nuestro héroe parece ser algo conflictivo, pero ¿realmente está sugiriendo que apliquemos un correctivo en formato de sanción a nuestro propio peón?

Su pequeña estatura cuadraba estupendamente con sus rojos labios y su larga melena negra que bailaba al compás de sus largas pestañas y sus ojos color negro con un pequeño tono de seducción. Su piel algo más oscurecida ayudaba a definir correctamente las zonas de pecado que eran extrañamente grandes para alguien con su altura.

El rey enano golpeó la mesa con fuerza indignado.

― ¡¿Qué está diciendo?! ¡¿Es que desea absolutamente morir?!

El hombre de antigua humanidad dejó de tocar su barba y puso las dos manos encima de la mesa.

― ¿Y qué ejemplo estamos dando entonces a los demás caballeros? Mi reino no apoyará a un hombre tan salvaje que no es capaz de convivir con los demás. Si no puedo confiar la vida de mis hombres a un héroe, ¿a quién si no?

La reina gnómica se sumó a la protesta golpeando la mesa con la misma fuerza que el enano.

― ¡¿Qué absurdez está diciendo?!

La reina de la orgullosa raza medusa alzó la mano intentando calmar la situación con un "todos en calma por favor". Su pelo era totalmente verde y corto llegando únicamente a la mitad del cuello, los ojos estaban rasgados por la zona del iris teniendo una media luna como pupila del mismo color verdoso. A diferencia del pelo, tenían como habilidades la [Petrificación] y eran estupendas magas, pero sus habilidades físicas eran tan nulas que dependían de las relaciones amorosas con otros humanoides debido a que la raza medusa no tenía jamás descendencia masculina.

Cuerpo de pecado con una figura exquisita, delicados labios rosas y unas mejillas tan finas que parecían de porcelana. Algunas pequeñas escamas protectoras salían desde el brazo y tenía las mismas acompañando la columna vertebral con un tono lima, siguiendo una línea recta en la espalda como derivación de sus compañeras menos afortunadas, las razas extintas dracónidas.

La mujer con un tono calmado y sereno dio unos pequeños golpes con las yemas de los dedos encima de la mesa y habló.

― No creo que deberíamos penalizar a ese tal héroe. Si realmente ese título es verdad, podemos llegar a imaginarnos qué puede ocurrir si es nuestro enemigo.

Todos malentendieron esta última frase y el representante de la antigua humanidad lanzó un "¡¿huh?!" mientras se levantaba bruscamente.

― ¡Usted, tiene razón! ¡Ese hombre es peligroso! Los demás Héroes eran gente de bien, amable y apacible, siempre rodeados de bondad... ¡¿Cómo aceptaremos a alguien que golpea a guardias y los amenaza de muerte?!

La mujer de raza medusa miró perpleja al hombre de antigua humanidad con un "no, no quería decir eso-" pero fue cortada por el hombre que seguía voceando.

― Mi reino no reconocerá a ese bastardo como un héroe. Exijo que sea penalizado y que pida públicamente perdón por l-

Cuando esta conversación estaba siendo dirigida, los reportes sobre el ataque ocasionado llegaron en el momento perfecto. Un mensajero picó con fuerza la doble puerta de madera acabada en arco por la parte superior. Los guardias abrieron y viendo quién era, permitieron su acceso.

― ¡Ruego su alteza y sus honorables representantes me permitan unas palabras!

El hombre respiraba con fuerza inspirando bocanadas enormes de aire después de haber corrido durante casi dos horas debido a que los caballos habían sido tomados para informar a otros puntos. Bastante inútil ya que podría haber esperado y cogido un caballo después de que los caballeros los devolvieran al establo, pero la prisa era mayor.

El Rey miró al mensajero y con la mano le indicó que hablara.

― G-gracias, su majestad.

― ¿Cuál es el informe final? ¿Fueron los batallones capaces de neutralizar la fuerza enemiga?

El hombre se acarició el pecho con rapidez mientras hablaba de forma entrecortada.

― Al final los escuadrones no participaron en el ataque, su majestad.

El Rey entornó su mirada al joven mensajero. Los demás representantes murmuraban entre ellos mientras el hombre de antigua humanidad alzaba una ceja no comprendiendo la situación.

― Explíquese, mensajero.

― Al final la amenaza fue neutralizada p-

El hombre de antigua humanidad se jactó antes de dejar terminar al mensajero.

― No me diga más, los poderosos magos ¿ha?

La reina gnómica negó con la cabeza múltiples veces.

― Deben haber sido los artefactos que mi reino envía supliendo. ¡Absolutamente debe ser eso! ¡Fufu!

Mientras tanto, cada uno iba diciendo su suposición. A pesar de que se oyó alguna que otra vez la palabra de "¿y el héroe?" nadie lo decía mucho más alto.

― A-al final...

El Rey entornó su mirada notablemente molesto.

― Habla, mensajero, ¿qué acabó con la vida del monstruo? Oí que los generales reunieron fuerzas sufic-

El mensajero habló interrumpiendo de forma cortante al Rey.

― El Héroe terminó con la amenaza.

Y como si un viento frío hubiera acariciado los rostros de todos, sus miradas quedaron neutras asimilando las palabras.

― ¿P-podrías repetir eso?

― Su majestad. El héroe se encargó de la amenaza. Los reportes indican que finalizó a su objetivo invocando un dragón blanco tan hermoso que haría envidiar a las mismas estrellas. Ese dragón voló majestuosamente y devoró al objetivo.

El Rey tragó saliva.

― ¿S-se sabe ya el nivel del objetivo?

El mensajero, ya más tranquilo y con algo más de aire en sus pulmones asintió sacando una pequeña hoja firmada por los generales a cargo de la operación.

― "Nivel 103, cerca de 90.000 puntos de vida", los magos reconocieron la amenaza durante el asalto a pesar de que no han quedado restos que pudieran identificarse.

...

Silencio.

Un silencio magnífico. El Rey golpeó la mesa con la palma extendida y lanzó una risotada alegre. Aquél era el Héroe, SU HÉROE. Había aparecido en los reinos humanos en una época de necesidad y estaba seguro de que aquello sería beneficioso para él en el futuro.

La reina gnómica y el rey enano se miraron en silencio con caras de confusión, se sentaron y en orden a la reacción del rey suspiraron con alegría. El único que parecía en desacuerdo era el representante de la antigua humanidad. El Rey miró fijamente al hombre con rostro en pánico y sentenció unas palabras.

― Quiero ver personalmente a ese héroe. ¡Estoy seguro de que estamos ante un acontecimiento de proporciones inconmensurables!

Voces se alzaron con "¡yo también deseo ver a nuestro protector!" y, entre esas voces, extrañamente el hombre de antigua humanidad se sumó. Ya sea por curiosidad o por alguna idea en su mente, no hubo nadie que no deseara ver el rostro del joven.

― Es un hecho pues. Mensajero, descansa hasta que te necesitemos. Cuando llegue el momento, necesitaré que envíes una respuesta.

Las risotadas del Rey eran demasiado altas. A pesar de que Yukia no se encontraba en esa reunión, recibiría la noticia del héroe en pocos minutos cuando su padre el Rey le contara la situación.

• • •

...

Un paisaje blanco, plagado de árboles del mismo color blanco que el cielo lleno de algún tipo de nubes. Yun caminaba en la posición de alguien que, aunque pudiera ver a través de sus ojos, no era capaz de controlar sus movimientos. Era como jugar a un videojuego donde llegaba la escena que no podías controlar y solo podías ver.

Bella figura que le resultaba conocida pero no podía identificar debido a que estaba entre los árboles. Solo la sombra a la lejanía le indicaba con el dedo índice que se acercara.

― Ven...

Yun caminaba hacia allí, miró hacia abajo y vio que su ropa no existía. Su cuerpo desnudo caminaba en calma por el pasto grisáceo como si una película en blanco y negro se tratara. La joven mujer seguía llamando su atención con palabras de "un poco más" o "casi estás".

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, la mujer aún oculta entre las sombras del pequeño bosque pálido pasó una mano por su pecho y ascendió el tacto de su piel hasta quedar detrás de la nuca, con un pequeño tirón atrajo al joven hacia ella y fundieron sus labios en un carnoso beso.

Sus lenguas entrecruzaban horizontes y dejaban el sabor del otro en su paladar con pequeñas caricias tiernas y dulces. Las manos de la joven dama pronto se aferraron detrás de su espalda haciendo que sus dos montículos se apretaran en los pectorales del joven. Las pieles en contacto parecían tan reales que por un momento dudó si era un sueño.

Un susurro levantó al joven de su letargo.

― No me olvidarás, ¿verdad-?

...

• • •

Yun abrió los ojos de forma instantánea y se levantó con prisas aún inmerso en el sueño. Gaemi sobresaltada gritó un poco a escasos metros del joven con un "¡¿y-y ahora qué te pasa, tú idiota?!". 

― ¿D-dónde...?

Yun evaluó la situación. Primero miró a su alrededor y vio que estaba en unos aposentos gigantescos, eran diez veces más grandes que su habitación donde había una cama grande de matrimonio con unas sábanas finas como la seda, un tacto de porcelana y la comodidad que solo unos pocos podrían desear.

El ambiente olía dulce, pudo ver que en una mesa más allá de su cama ubicada justo al lado del ventanal de dos metros de ancho habían un montón de dulces, principalmente postres. El joven aprendiz apoyó su mano en el colchón e hizo algo de fuerza levantándose.

― ¡No te levantes aún, idiota!

Expresó Gaemi con lo que Yun pensó que era un resquicio de preocupación. "Imaginaciones mías" pensó y se pasó la mano por la cabeza notando el fino tacto de su pelo.

..."Un momento" pensó de golpe, ¿cómo era capaz de notar el pelo si tenía armadura? Porque tenía la armadura equipada, ¿...verdad?

Cuando miró su cuerpo, su cara se volvió pálida.

Ni una mísera pieza de ropa. Ni armadura, ni ropas, ni siquiera había ropa interior, estaba como mismamente su santa madre le trajo al mundo.

― ¡¿QUÉ HAGO ASÍ?!

Gaemi suspiró con un "haaa..." mientras dejaba lo que parecía un pequeño plato con algo encima, un trozo de dulce. Cuando se acercó lo suficiente al joven, puso el dedo índice en su frente y cerró los ojos. Con un pequeño vínculo de iluminación azul sonrió y dijo "¡hun hun, todo bien!".

― ¿No te acuerdas? - Dijo Gaemi cruzándose de brazos.

― Arrr... Lo último que recuerdo fue que salió algo... ¿Un dragón es posible? Y se comió a esa cosa pero después... no.

― Bueno, usaste tanto maná que caíste víctima de la extenuación como efecto negativo. También tus puntos de vida estaban bastante bajos, pero no morirías por eso.

― Por cierto, ¿p-porqué estoy...? - un Yun sonrojado habló por primera vez con algo de vergüenza.

― ¿Are? Está claro, tenía que hacerme cargo de tus heridas. ¡Eras tan estúpido que no quisiste pedir mi ayuda! ¡¿Es que querías impresionar a alguien?! ¡Idiota!

― !? ¡P-podrías haber colaborado de todas formas!

Gaemi soltó un "¿ehhhh?" con una sonrisa burlona.

― Parecía que estabas muy ocupado con eso de "¡te dije que no es tuya!" y cosas así.

Yun enrojecido por la vergüenza y la rabia intentó alargar la mano para asestar un golpe a la diosa de los pervertidos, pero al hacerlo un pinchazo importante le detuvo en la zona del brazo.

― Guh....

― ¿Es que eres más idiota de lo que pensaba? Ahora mismo casi no puedes moverte, tu cuerpo aún no ha asimilado la cantidad de fuerza.

― Que no he.... ¿qué?

― Te lo pondré fácil...... Hmmmm..... Ya sé, si tú coges un huevo y le aplicas presión poco a poco, el huevo no se romperá hasta que llegue a su punto de dureza más alto. ¡Pero! Si aplicas la fuerza de golpe, el huevo se romperá de repente.

― E-

― Sí. Has intentado usar más fuerza de la que tu actual cuerpo puede asimilar. Eso es debido a que has subido de nivel demasiado rápido en muy poco tiempo.

― Eso suena mal.

― Sep. Bueno, realmente solo debes tomarte las cosas con un poco más de calma, de todas formas... 

Gaemi carraspeó sacando hierro al asunto.

― Me impresionó ese último golpe. Realmente a veces puedes ser útil.

― Me lo tomaré como un cumplido. - dijo el joven con una muy corta sonrisa en su ahora en calma rostro. ― Por cierto, Gaemi. ¿Han visto los demás mi forma sin armadura...? 

Gaemi hizo que no con la cabeza mientras volvía al pequeño asiento acolchado de terciopelo rojo a un lado de la habitación, al lado de la ventana cerca de la cama.

― No te preocupes, calmé a todo el mundo. Muchos pensaron que después de oírte hablar iban a morir, realmente no pensaste en eso ¿ha? Ellos piensan que como las palabras no iban dirigidas a ellos están seguros por el momento. De todas formas, tres personas han insistido mucho en querer verte pero les he prohibido el acceso por el momento.

― ¿Tres personas...?

― Sí. Una de ellas era esa chica de la que taaaanto hablas, la otra persona era el joven que te asignaba las misiones y, finalmente, una chica que no conozco. Era una chica con orejas de gato... ¿me parece?

― Haaa sí, gracias por eso. 

Yun suspiró mientras se daba cuenta del estado de su cuerpo. Todas las heridas que hubiera podido tener habían desaparecido pero el dolor continuaba.

― No sabía que eras propietaria de habilidades de curación.

― Y no lo soy - sentenció cogiendo un trozo de lo que parecía un bizcocho enrollado de nata y se lo metía en la boca. - ¡¡Esto está delicioso!! ¡Por esto volvería al mundo humano tantas veces como pudiera~!

Yun la miró tajantemente.

― Entonces... ¿Mi cuerpo...?

― Regeneración. ¡¡DELICIOSO~!! ¡¿A qué sabrá ese de color blanco?!

Mientras Gaemi seguía comiendo los dulces encima de la mesa, Yun se recostó apoyando la cabeza en la cómoda almohada. Fuera de quien fuera aquella habitación, desde luego tenía buen gusto además de usar algún tipo de perfume bastante bueno.

Abrió su [Tarjeta de Estado] para comprobar los cambios en sus estadísticas, pero no era capaz de invocarla.

― Porqué no-

― ¡Haa! ¡¿Chocolate blanco?! Ha, no puedes invocarla porque he tenido que tomar parte de tu magia para ayudarte con la regeneración. Ahora mismo estás temporalmente sellado.

― ....No me habías dicho eso.

Yun de golpe frunció el ceño y miró fijamente a la semidiosa.

― ....¿cómo hiciste eso? - Recordó el sueño anterior y se tocó el labio. A pesar de eso, dejó de lado por el momento esa pregunta y suspiró con fuerza. Todo había sido demasiado movido durante los últimos días.

― Por cierto, muchos esperan que les avise cuando estuvieras despierto, cuando puedas volver a invocar tu [Tarjeta de Estado] forzaré en ti el título de [Héroe] para darles la notificación de tu vuelta al mundo de los vivos.

― Hai hai - repitió Yun mientras miraba por la ventana. El día parecía estar casi muerto, así que intuyó que había dormido cerca de tres horas y la noche estaba cayendo en la anterior tarde. El cielo seguía nublado y lluvioso, pero aquello relajaba el corazón del joven.

― ....Espero no haber hecho una tontería. 

Sentenció el joven.


¡Oyaho~!

¡Corto, no da para más el acto~!

¡Mis más sinceras gracias-!

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¡Nos vemos en Myriad!


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Vol 2. • Act XXXV -35- •「Overgrowth Level」 Vol 2. • Act XXXV -35- •「Overgrowth Level」 Reviewed by Irizu-san on 23:28 Rating: 5

4 comentarios

  1. Me repito como en el resto de episodios pero..... Quiero a Emiiii (y Yukia, bueno... Meh) gracias por traerlo Kami-sama

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  2. Nunca he entendido la necesidad de crear tantas razas si al final el prota acaba con las heroinas humanas,con suerte acaba con una chica bestia o elfa y con aun mas suerte acaba con varias que son siempre humanas.con suerte humanas,chicas bestia y elfas,con aun mas suerte sin humanas y en leyendas acaba con alguna que no son de esas 3 razas o algunas otras cliches (°A°)
    ODIO A EMI >:v

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¡Yahooo~☆! Agradezco mucho tu comentario~♡♡ Todos son leídos y contestados en menos de 1 día, Te-hee~☆ ♡♡

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